El esquí alpino, o esquí de pista, es el deporte de invierno por excelencia. Esta modalidad consiste en deslizarse por cualquier pendiente nevada, a la velocidad que nos permite tanto nuestra técnica como nuestro valor.
El equipo necesario además de la ropa adecuada, consta de unos esquís anchos,de siete a nueve centímetros, y de una longitud adaptada a la altura y peso del esquiador. Unas sujeciones o fijaciones que unen las botas,que deben ser de plástico rígidas, y que sirven para inmovilizar el tobillo a la tabla. En caso de caída brusca o de torsión peligrosa, estas fijaciones saltarían liberando la bota del esquiador. Además, el esquiador se ayuda de bastones con una roseta en un extremo que le ayudan a apoyarse o a impulsarse en el llano.
El esquí es una técnica que precisa un aprendizaje, por ello la manera más rápida de conocer esa técnica es realizar un cursillo.
Esqui Alpino
Donde practicarlo
Este deporte se practica,exclusivamente, en las estaciones de esquí, que tanto abundan en el Pirineo y que reúnen todos los servicios, remontes y comodidades para disfrutar del placer inigualable del esquí.
En las estaciones las pistas se clasifican por colores según su dificultad. Negras, rojas, azules, verdes y debutantes o pistas infantiles. Será preciso escoger el tipo de pista en relación a nuestro nivel de esquí.
Esqui Alpino
Recomendaciones
Las precauciones a tener en cuenta en el esquí son las mismas que en cualquier actividad que se desarrolle al aire libre en la montaña invernal. Ropa y equipo adecuados, sin olvidar guantes y gafas con protección solar así como cremas protectoras para la piel, será preciso escoger el tipo de pista según nuestro nivel de esquí, así como respetar las normas de la estación en cuanto al uso de remontes y pistas, para evitar accidentes.
Hay que recordar que el esquí "fuera de pista" esta en ocasiones prohibido en las estaciones y en todo caso reservado para los más expertos.