El paisaje vegetal de la zona volcánica se caracteriza por su diversidad. Los caracteres fisiográficos de la zona, especialmente el clima y el substrato, determinan una transición entre un paisaje vegetal mediterráneo, submediterráneo y centroeuropeo de carácter atlántico.
Flores Silvestres
La flora representada en este espacio es extremadamente rica, debido a su situación e historia biogeográfica, tanto cuantitativamente (se han identificado unas 1.100 especies de plantas superiores) como cualitativamente (existen diversas plantas muy raras en el conjunto de la flora catalana), con un predominio claro de las especies mediterráneas y centroeuropeas.
Casi el 65% del Parque Natural está ocupado por formaciones boscosas especialmente encinares, robledos y hayedos, pero también bosques mixtos y alisales.
Parajes de la Moixina. Foto: Pep Callis
El otro elemento que caracteriza el paisaje vegetal del Parque son los cultivos, dispuestos en forma de mosaico y bien adaptados a los acondicionamientos fisiográficos del terreno. Muchos de los cráters y también la mayor parte de las coladas habían sido cultivados por lo que se han desarrollado suelos ricos, las llamadas terres brunes. Actualmente, los cultivos ocupan la cuarta parte de la superficie con predominio de los forrajes y de los cereales forrajeros a causa de la especialización bovina que se produce en el sector ganadero.