27/03/06.- "Me gusta plasmar en imágenes los recuerdos de las personas". Nuestro personaje entrevistado, Eugenio Monesma, está de actualidad; el pasado mes de enero fue galardonado con la “Pajarita de Oro” en el apartado de Cultura como “Altoaragonés del Año 2005”, premio que deberá añadir a las numerosas distinciones que ha recibido a lo largo de su extensa carrera. Además, recientemente ha presentado sus dos últimos trabajos: “A la caza de la trufa” y “Los músicos de Sobrarbe”, tierra a la que se siente muy vinculado.
Amigo de Montxo Armendáriz, podríamos describir a Eugenio Monesma como una persona de aspecto bonachón, campechano y jovial; uno tiene la sensación cuando te lo encuentras casualmente en algún rincón del Pirineo que hace poco te has visto con él y aquella conversacion que quedó sin terminar vuelve a retormarse de nuevo. Su presencia conforta, alegra, anima y te hace recordar tus raíces, un bálsamo para la mente y un privilegio para quien le conoce; y sin embargo, tras esa aparente tranquilidad bulle una marmita de suculentos caldos cuyo éxito radica en los ingredientes que la componen: tradición, cultura, costumbres, oficios, labores y recuerdos que se mezclan para ofrecernos uno tras otro deliciosos y elaborados platos que nunca nos decepcionan.
Su aspecto particular, caracterizado por su indumentaria de pantalón ancho y cómodo, camiseta de tonos oscuros y chaleco a juego con el pantalón, sombrero de ala ancha, barba canosa perfectamente cuidada, pelo largo, casi blanco atado en una coleta, y ese bolso bandolera que lleva a todas partes y que contiene quien sabe que misterios...., nos recuerda a cierto aventurero de película que se hizo famoso por correr delante de una gran bola de piedra.
Sin duda, Eugenio Monesma bucea en lo más profundo de nuestras raíces y algo muy hondo se remueve en nuestro interior cuando visionamos algunos de sus documentales, haciéndonos recordar aquellas meriendas de nuestra infancia de pan con vino y azúcar.