05/10/06.- "Ferdinandus Rex Hispaniarum, Principe del Renacimiento" es el título de la exposición que se exhibe en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza desde mañana día 6 de octubre hasta el 7 de enero de 2007, para conmemorar el 500 aniversario del matrimonio de Fernando II de Aragón y Germana de Foix. Sin duda, una parada interesante en tu visita al Pirineo.
Fernando el Católico, obra anónima de finales del siglo xv, pintura sobre tabla. Musée de Beaux Arts, Poitiers.
El Palacio de la Aljafería de Zaragoza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y sede de las Cortes de Aragón, será desde mañana 6 de octubre hasta el próximo 7 de enero de 2007, el escenario que acogerá la Muestra "Ferdinandus Rex Hispaniarum, Principe del Renacimiento", en la que se expondrán más de un centenar de objetos (pinturas, esculturas, códices, cerámicas...).
Las obras de arte, procedentes de museos de toda Europa, se exhibirán en distintos ámbitos del Palacio de la Aljafería, el alcázar por antonomasia del reino de Aragón, al que tanto contribuyó Don Fernando para su engrandecimiento.
Las Cortes de Aragón y la Diputación Provincial de Zaragoza, para conmemorar solemnemente el 500 aniversario de la boda de Fernando II de Aragón y Germana de Foix, celebrado en 1506, han organizado esta magna exposición que desentraña y estudia no sólo las circunstancias político-sociales de tal efemérides sino la dimensión histórica, cultural y política de Fernando el Católico como estadista y paradigma político de su época.
Rex Hispaniarun / Rey de las Españas
Fernando II de Aragón fue un político nato, elogiado por sus coetáneos y reconocido por sus enemigos; un político a caballo entre el Otoño de la Edad Media y el Renacimiento que condujo las aspiraciones de sus estados peninsulares de una política medieval de pura expansión territorial y religiosa hacia la formación del moderno Estado español dotado de los primeros órganos de gobierno burocrático y situado en la difícil transición del sistema feudal a un incipiente capitalismo. Y, además, se convirtió en un príncipe del Renacimiento que supo sacar las máximas ventajas de la cultura moderna en la Era de los Descubrimientos: la ciencia, las artes y las letras fueron para él instrumentos de su política, de su fama y del buen gobierno de sus estados.
Portada
Estos estados divididos y diversos, incapaces las más de las veces de aunarse ni siquiera para una empresa común beneficiosa para todos, fueron gobernados de manera personal desde una política basada en el pacto y no la confrontación. La Corona de Aragón simbolizaba bien esta diversidad, formada por un conjunto de estados en el que cada uno guardaba celosamente sus propias leyes (fueros generales y ordinaciones locales), Cortes, política fiscal aparejada a sus respectivas aduanas y sistema de monedas y de pesas y medidas, etcétera. Pero, por encima de tales particularidades, recreó una marca política común y universal que, a partir de entonces, circuló internacionalmente: Rex Hispaniarum, -Rey de las Españas-. Una unidad expresada en las divisas reales, el haz de flechas: una sola fácilmente se quebrará pero el haz entero –explica un escritor clásico- resulta imposible de partir; tal es la frágil (e independiente) unión de estados fernandina. Pero, para alcanzar el éxito, el fin marcado, son sustanciales el modo y la forma políticos a los que se sacrifica cualquier dictado hasta el más sutil, asunto del emblema de El Católico, en el que un nudo deshecho sobre un yugo (el nudo gordiano cortado por Alejandro Magno) porta el mote "Tanto monta", esto es, ‘vale tanto’ cortar como desatar.
Fernando, zaragozano, engendrado según la tradición cronística en El Frasno y nacido en Sos, en las altas Cinco Villas, bautizado en la catedral de La Seo y huésped del palacio real de la Aljafería, fue Rey, ante todo, de Aragón. Considerando, tras la muerte de la reina Isabel, que la unión con Castilla ponía en peligro su reino patrimonial y todo lo que representaba, dio un espectacular y audaz giro a su política exterior. Construyó una alianza preferente con Francia, su eterna enemiga, a través del matrimonio con Germana de Foix (1506). Sólo la temprana muerte del hijo recién nacido de este matrimonio impidió que prosperase esta nueva política que permitió presentarlo en la historiografía tradicional como adalid de la unidad de España y de un sinfín de tópicos historiográficos que también afectaron a esta segunda boda.
Las Cortes de Aragón y la Diputación Provincial de Zaragoza han deseado conmemorar los quinientos años de este enlace matrimonial y recordar en esta gran exposición a Fernando de Aragón como el verdadero político y príncipe del Renacimiento, modelo para Maquiavelo en El Príncipe y para Baltasar Gracián en El Político.
Palacio de la Aljafería. Plano de ámbitos, espacios y recorrido de la exposición
Otros datos de interés
* Sede de la Exposición:
Palacio de la Aljafería
Calle de los Diputados, s. n.
50071 ZARAGOZA
* Tel. 976 289 528 / fax 976 289 686
* Fechas
6 de octubre de 2006 - 7 de enero de 2007
* Horario
10,00-14,00 y 16,30-20,00 h. Todos los días, incluso festivos; domingos por la tarde, cerrado, en noviembre, diciembre y enero.