Dos maneras totalmente diferentes de presentar una riquísima sopa: la primera para llenar el estómago, y la segunda con ocasión de alguna celebración especial, se la añadían abundantes ingredientes que componían esta sabrosa sopa.
Sopa de ajo
Realizadas sobre todo en la antigüedad, cuando no había poderío económico en las casas y era menester llevar algo al estómago. Se preparaban con pan duro, agua, aceite, ajos y sal. Con el pan se hacían unas "sopas" o trocitos de pan cortados muy finos que se echaban al agua cuando estaba hirviendo. A parte se freían los ajos con el aceite para vaciarlos en el agua dónde se había escaldado el pan. Se comían recién hechas y muy calientes.
Sopa de Fiesta
Este plato se elabora sobre todo para las fiestas de los pueblos. Todavía es tradición en La Fueva (Comarca de Sobrarbe), que vengan a las casas los familiares o "parientes" y los amigos, tal y como antiguamente se hacía.
En una perola se coloca abundante agua, y cuando hierve se le echa jarretes o cuello de cordero, el esqueleto del pollo, un trozo de gallina, huesos de ternera, huesos de jamón y alguna verdura como zanahorias, puerro, apio, patata y un puñado de garbanzos puestos a remojo la noche anterior. Se le añade sal a gusto y se hierve durante al menos dos horas.
Posteriormente se cuela el caldo y se escalda la tapioca durante unos minutos. Reservando la carne del caldo a parte, para cortarla a trocitos muy pequeños con el fin de acompañar a la sopa en el momento de servirla bien caliente.
Buscador
Copyright InfoPirineo S.C. - Todos los derechos Reservados - 1996-2008