Pirineo, Pirineos


Los otros ojos del Pirineo


Inicio Especiales


15/01/07.- Los Pirineos están plagados de creencias populares en las que se da rienda suelta a un mundo fantástico poblado de duendes, gigantes, hadas, brujas, guerreros, dragones,...que desfilan por el imaginario popular adornando hermosas leyendas y cuentos que se han conservado en la memoria de los montañeses. Personajes fantásticos y misteriosos protagonistas de leyendas referidas a montañas, ibones, nieve y tantos otros elementos de la Naturaleza.







1.- Introducción
. Las diferentes miradas

2.- Los maravillosos seres que poblaron los Pirineos
. Brujas
. Donas de Agua
. Lavanderas
. Hadas
. Las rocas

3.- El bien y el Mal




Pirineo Pirineos
Valle de Benasque y Aneto al fondo
Hoy miramos el mundo a través de la ciencia: si es científico entonces es real. Aunque a la mayoría de nuestros cerebros les cueste comprenderlo. Todo lo relacionado a seres que no sean humanos o animales, que manejen energías que no se puedan comprobar científicamente, nos suena a cuento. Pero hubo una vez, tiempo atrás que veíamos lo que nos rodeaba con otros ojos, mirábamos y explicábamos los mismos fenómenos, el hombre tuvo y tendrá las mismas materias siempre. Buscó y busca causas y verdades sobre lo que es y lo que lo rodea.

Hace muchos, muchos año, cuando el hombre tenía otros ojos, las diferentes regiones y civilizaciones no estaban comunicadas como hoy (muchas ignoraban sus mutuas existencias), pero todas buscaban su manera de explicar la vida. Curiosamente, a pesar de las diferencias y las distancias, las explicaciones y las verdades encontradas poseían las mismas bases. Todas explicaron el origen del hombre y de su entorno a través de metáforas, es decir a través de leyendas, mitos, dioses con sentimientos humanos y seres con poderes fantásticos.


Pirineo Pirineos
Basa de la Mora
Hoy sabemos (hasta que sepamos con otra mirada) que las montañas se formaron por pliegues y ondulaciones de la tierra que se levantó o se hundió, o se rompió. Antes, los pueblos pirenaicos sabían que sus montañas eran el efecto del dolor y amor de un semidiós. Una diosa huyó de él y cuando supo que estaba cerca se inmoló quemando también la tierra que la escondía. Sabían que aquel dios levantó sobre su cuerpo muerto, con ayuda de titanes, una pila de rocas, que aun hoy amenazan con tocar el cielo y les dio, en honor a su amor Pirene, el nombre de Pirineos. De ahí, que es el principio, en adelante, las explicaciones de los fenómenos que nos rodean creadas por pueblos son poesías porque “el pueblo es poesía”.


Pirineo Pirineos
Iglesia-Monasterio de San Pedro de Siresa
Según estas explicaciones habitan en el Pirineo muchos seres y energías que no son humanas. Hay en estas montañas hadas o moras que se aparecen a los que tienen el alma pura (en la noche de San Juan en el Ibon de Plan), o vagan todavía llorando la muerte de su amado (la que depositó una piedra en el barranco de Mascún), o se convierten en serpientes (leyenda del monasterio San Pedro de Siresa). Hadas que no necesitan ver para saber y que encantan a quien las vea.

Hay brujas que se convocan en cuevas para aprender las artes del diablo (Cuevas de Urdax), brujas que se convierten en gatos negros por Nochebuena, brujas que provocan tormentas. Hay diablos que se aparecen como machos cabrios de negro o jabalíes. Por los bosques montañosos vagan almas en pena buscando su purgatorio.

También por aquí pasó dios y con solo la palabra convirtió al gigante Netú en piedra, y hoy lo vemos: es el pico más alto de todo el pirineo: el Aneto. O convirtió un pueblo en sal (los lagos Mirail, Barou, labourdelé y Pounte). Hay fuentes que son lágrimas de amor y hay una montaña que es un hombre asesinado (las fuentes de Guatizalema en la leyenda de Gratal y Gabardiella; y el monte de Guara en la misma historia).

Las diferentes miradas

Las personas que creían o las que creen convivían con la existencia de estos seres. Sabían prevenir el mal, los sacerdotes luchaban contra las tormentas de las brujas en lugares específicos donde había una específica energía. Los pastores cuidaban sus rebaños con distintos amuletos… las madres sus casas. Sabían que árbol curaba, cual piedra protegía, que lugar era propicio para que cosa. Tenían una relación con su entorno mas estrecha que la que las civilizaciones actuales mantienen.

Cuando los pueblos hacían de lo que veían consecuencias de actos humanos consecuentes a su vez de sentimientos, podían sentirlos ellos mismos y al sentirlos podían entenderlos. Tienen además estos mitos de seres que hoy casi hasta nos cuesta imaginar, valores en si mismos: la lucha contra el mal, la fuerza del amor le recompensa por hacer el bien etc. Entonces a medida que se transmitían las creencias se inculcaban los valores de una sociedad. Ellos creían aunque muchas veces no vieran.


Pirineo Pirineos
Según la leyenda, el nombre de Pirineos procede de Pyrene, ninfa de la mitología clásica
Hoy también creemos en realidades que tampoco vemos con nuestros propios ojos, creemos en pruebas arqueológicas que conducen a alguna explicación, creemos en rayos que nuestros ojos no alcanzan a vislumbrar, creemos cuando miramos el cielo, que hay estrellas que allí están, cuando algunas pueden haber desaparecido hace tiempo. Y algún día dejaremos de creer en lo que hoy sabemos, para volver a hacerlo en otras cosas que adoptaremos como nuestras verdades y conviviremos con ellas.

Podemos ver los Pirineos como una cadena de casualidades y de especies que conviven buscando un equilibrio o bien podemos verlo como una consecuencia de acciones movidas por el amor o la venganza repleto de seres mágicos. En cualquiera de los casos el hombre siempre busca su procedencia, su historia sus raíces y comprenderlas, así siente suyo un lugar en el mundo.

Es por eso como los contadores y recopiladores del pasado de estas montañas rezan y ordenan y trabajan para ello: Que no se pierda.

Volver al inicio

| < 1 > | 2 | 3 | Siguiente >>

Buscador


Resultados

Encuestas

Copyright InfoPirineo S.C. - Todos los derechos Reservados - 1996-2008
Gestiona: InfoPirineo S.C. - CIF: G22202774 - Avda Sudiera 38 1º 4ª - Ainsa Huesca España - Tel: 902.056.133 - Fax: 974.51.06.37