La religión católica esta muy presente en las leyendas y creencias pirenaicas desde la Edad Media, en la lucha de los caballeros cristianos contra las invasiones musulmanas, la persecución a las brujas de la inquisición, los poderes de los curas contra las brujas y el diablo, la santidad y refugio que representan las iglesias donde ni brujas ni moras- serpientes pueden entrar. Existen numerososas historias representadas por párrocos y santas como las de “El banco de Santa Helena” y “Las misas del Cura de Benasque”.
En esta ultima historia se juntan también las creencias en almetas o ánimas. Se creía que por los bosques montañeses vagaban almas en pena en busca de su purgatorio y que por las noches cuando alguna vez quedaban guisantes secándose en los platos, entraban en las casas y apartaban del resto una cierta cantidad que representaba las misas necesarias para su elevación. En los entierros se dejaba un puñado con el propósito de que el fallecido pudiera indicar cuantas misas necesitaba. El cura de Benasque no separó guisantes, prefirió utilizar otros métodos. Y aquí está su leyenda:
"Una madrugada de invierno tocaron las campanas para dar la misa mucho antes de lo habitual. La única que asistió fue una abuelita a la que horas más tarde encontraron desmayada dentro de la iglesia y aterrada aseguró que había presenciado una misa dada por un esqueleto. Al día siguiente cuando volvieron a tocar las campanas tan temprano, algunos hombres decidieron asistir a misa esas insólitas horas para descubrir que pasaba. Al llegar a la iglesia escucharon la misa y cuando el padre se giro para bendecirlos vieron que realmente era un esqueleto. Todos huyeron salvo uno que se quedo rezando hasta que el muerto desapareció elevándose y ya nunca más tocaron las campanas de la misa tan temprano en la mañana".
Piedras que sirven de amuletos o que tienen poderes curativos
El diablo tal vez sea el ser más temido, de grandes poderes y muchos seguidores, trabaja arduamente para tentar al mal a todo el que se cruce en sus caminos. Toma diversas formas y nombres para aparecerse a los humanos: en el campo puede ser un macho cabrio, negro como las brujas que son gatos, monta como un caballero elegante a un caballo también negro… una vez se apareció en el bosque como un jabalí. Los montañeses le temían enormemente y procuraban protegerse de él y de de todos los males que convivían en su territorio. Hay muchas formas de hacerlo, los pastores procuraban tener siempre a algunas “Martas” en sus rebaños que son ovejas negras y que según la tradición protegen a los mismos de las desgracias.
Pero la mayoría de los amuletos eran distintos tipos de piedra… como ocurre en todas las culturas montañosas, además del agua y la tierra, la energía de las piedras están llenas de importancias y rodeadas de un halo de misterio.