Henry Rusell en su saco de dormir en piel de cordero (foto de Maurice Meys, 1900)
16/02/07.- El Castillo fuerte de Lourdes (Hautes Pyrénées-Francia) y su Museo pirinaico albergan hasta junio una interesante exposición dedicada a la aventura fotográfica del pirineismo con imágenes antiguas, fechadas de 1854 a 1920, y objetos inéditos sacados de las colecciones del museo.
Bajo la torre del castillo fuerte de Lourdes, la figura tutélar del excursionista francés de origen irlandés, el conde Henry Russell
Una invitación a descubrir fotografías emblemáticas del tiempo de los pioneros de la fotografía en los Pirineos, en la vertiente norte y sur. Titulado "L’aventure pyrénéiste photographique en France et en Espagne, 1854-1920", este interesante trabajo está expuesto en Francia hasta el 3 de junio, en el castillo fuerte de Lourdes (), y mezcla imágenes antiguas y objetos sacados de las colecciones del museo pirinaico de la ciudad mariana.
Estos pioneros se llamaban Farnham Maxwell Lyte, Georges Ledormeur, Edouard Harlé, Eugène Trutat, Maurice Gourdon, Juan de Parada, Maurice Meys, Jean Lataste, el coronel Émile Rayssé, el cura Ludovic Gaurier, Lucien Briet… Para los españoles, el mas famoso es este último que plasmó con su sensibilidad y su pesada cámara los paisajes indómitos y vírgenes del Alto Aragón, sus pueblos y sus habitantes de 1889 hasta 1911. Pero otros fotógrafos son casi desconocidos; la mayoría son franceses, algunos ingleses.
La fotografía fue inventada en Francia en 1839. Al capricho de los adelantos técnicos, operadores de gran talento inventaron una mirada ajena y sensible sobre la cordillera pirinaica, constituyendo en fin de cuenta un legado, un testimonio de gran valor. A finales del siglo XIX, estas montañas aún no han sido exploradas en su totalidad y se pueden consideran como una Terra incognita. En esa época, los mapas o no existen o son incompletos. La fotografía sirve entonces de herramienta para explorar y conquistar los Pirineos para unos pocos exploradores o excursionistas.
Cartel de la exposición en el museo pirinaco de Lourdes
Durante la visita, un librillo elaborado para los españoles permite leer los pies de fotos y textos traducidos al castellano. En las vitrinas hoy día, las imágenes están acompañadas de objetos, algunos excepcionales, sacados de los fondos del museo de Lourdes. Resulta emocionante admirar retratos de la época del famoso conde y explorador Henry Russell, el famoso amante del Vignemale. Frente al objetivo de Maurice Meys, fotográfo estrella de la prestigiosa revue L’Illustration, este personaje parecido a un Quijote está acostado en su saco de dormir en piel de cordero con su bastón de andar a sus lado. El cliché es de 1900. En la vitrina, está expuesto el mismo antiquísimo saco de dormir, la fotografía permite compararlos. Emociante tambien esta foto de un danze andorrano en Ordino, la farandola, tomado en 1905 por Jean Lataste y un grabado de 1871 de unos danzantes con una igual postura …
Al entrar se descubren una antíquisma cámara con fuelles, lentes y trípode de madera, con las placas originales en vidrio de Maurice Gourdon, áustero con su cámara portatil, crampones, barba y casco colonial, posando en un estudio. Insólito tambien leer los carnés que rellenaban los excursionistas al llegar a una cumbre dando sus sentimentos y contandos sus andanzas para llegar tan alto. En el refugio de la brecha de Tucaroya, frente a la cara norte del Monte Perdido, Félix Régnault dejó unas líneas, contando lo que paso aquel día de octubre de 1890 unas semanas después de la inauguración oficial de este refugio bóveda, el primero contruido en duro en la cordillera. En una magnífica imágen de sus profesor y maestro, Eugène Trutat, se le ve posando son su camara y su trípode con el famosísimo guía de Gavarnie, Henri Passet.
Estas idas y vuelta o paralelos entre imágenes y objetos del museo pirinaico enriquecen la mirada y crean la emoción del recuerdo como si hubiéramos vivido estos instantes. Hace ya casi 117 años…
"L’aventure pyrénéiste photographique en France et en Espagne, 1854-1920", exposición temporal hasta el 3 de junio, en la sala de honor del pirineismo. Musée pyrénéen de Lourdes
Castillo fuerte
Tél. : (00 33) 562 42 37 37
Abierto de lunes a domingo de 9 a 12 horas y de 14 a 18 horas
Entrada: 5 euros (gratuito para niños de menos de seis años)
Librillo en castellano para la visita.
La Exposición
"Gavarnie, 1854", Farnhamn Maxwell Lyte
Cascada del Estrecho, rio Arrazas, Ordesa (Lucien Briet, 1891)
La Forcanada y dos esquiadores, entre 1905-1910, por el abad excursionista Ludovic Gaurier
"El Gabiétou. Gran nevero cerca del glaciar" (foto de Maurice Meys, 1902). Espectacular foto de una cordada en el circo de Gavarnie. Torciendo el enfoque de su cámara, el operador exageró la perspectiva de la imágen, para dar una impresion de vértigo, pendiente y peligro, una técnica muy novedosa entonces
"Cylindre". Vista del glaciar suspendido del Monte Perdido desde la cumbre del Cilindro a principios del siglo XX. Se pueden apreciar las grietas glaciares de entonces (mas importantes) y en el horizonte una magnifica vista del valle de Pineta hacia Bielsa (foto de Édouard o Pierre Harlé)
Retrato de Maurice Gourdon (1847-1941), excursionista y fotográfo francés. Foto tomado en un estudio con su cámara fotográfica portátil, baston y crampones (entre 1875 y 1885)
La farandola de Ordino, en 1905 por Jean Lataste
Henry Rusell en su saco de dormir en piel de cordero (foto de Maurice Meys, 1900)
Dos tipos de cámara fotográfica de época con placas de vidrio (los negativos entonces) con las fotografías que acompañan la exposición.
(Texto y fotos: Santiago Mendieta, excepto fotos de archivo: DR/Musée pyrénéen de Lourdes, Académie Julien Sacaze/Musée du pays de Luchon, fondo Jean Lataste y colleccion Ludovic Gaurier.)