31/01/08.- Al igual que otros ganaderos del Pirineo, los pastores de la Cerdanya (Lleida) impulsan un sistema de pastoreo a distancia con móvil y GPS que les permite conocer incluso qué tiempo hace en los pastos y cuáles son las praderas preferidas.
La Asociación de Llívia de Ganaderos de Vaca Bruna del Pirineo ha iniciado un proyecto de pastoreo a distancia mediante la aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación como el móvil y el GPS, que permitirá conocer en todo momento dónde se encuentra el ganado.
Xavier Puig, presidente de la delegación comarcal de esa asociación ha explicado que se trata de un sistema de envío de datos que funciona a partir de un pequeño transmisor colocado en el collar de los animales, especialmente diseñado para este uso y que incorpora una batería.
Vacas pastando en la alta montaña
El collar emite periódicamente una llamada telefónica a la empresa que gestiona la información, en este caso Orange, en la que se indican, entre otros datos, su posición exacta.
A continuación, Orange la traslada a un portal de Internet y la sitúa sobre una imagen aérea o un mapa, de manera que el ganadero sólo tiene que consultar las coordenadas en esta web o a través del teléfono móvil para saber dónde está su ganado.
Introduciendo las coordenadas en un GPS, el ganadero puede ir a buscar al ganado directamente y, de esta manera, se ahorra las largas jornadas que tradicionalmente ha tenido que invertir este sector para localizar el ganado en verano, cuando pasta libremente por los valles altos.
Xavier Puig ha explicado que los impulsores del proyecto son tres jóvenes ganaderos de la zona, que en las próximas semanas recibirán nuevos collares para impulsar definitivamente el proyecto, que ahora se encuentra en periodo de pruebas.
Los seis primeros collares servirán para controlar dos rebaños de 45 y 35 cabezas de ganado bovino, respectivamente, y uno de 25 yeguas.
La Asociación de Llívia ha informado del proyecto a la delegación de la Cerdanya y a la federación catalana de asociaciones de Vaca Bruna del Pirineo, que esperan a comprobar cómo evoluciona esta iniciativa para proponerla al resto de ganaderos cuyos animales pastan en los prados del Pirineo.
De esta manera, ha apuntado Xavier Puig, los ganaderos podrán comprar más collares, lo que permitirá que el proceso sea más económico, ya que actualmente cada collar tiene un coste de seiscientos euros. El collar también informa en cada llamada que emite de la temperatura y la luminosidad de la zona, de manera que los ganaderos pueden saber qué tiempo hace en los pastos. El sistema también permite realizar simulaciones del movimiento de los animales durante los cinco meses que se pasan en las montañas, de manera que el ganadero puede saber qué praderas les gustan más.