18/03/08.- Enclavada en el extremo nororiental de la provincia de Huesca, formando parte de la franja aragonesa que linda con Cataluña y camino natural al Pirineo de Lleida y Francia, esta es quizá la más desconocida de las comarcas del Pirineo aragonés y la que oculta mayores sorpresas al visitante. Este rincón nos permite cumplir el deseo de tocar el cielo, es el momento de conocer un poco más estos últimos valles o los primeros, según se mire.
El Parque Natural Posets-Maladeta cuenta con las cumbres más altas del Pirineo
Buena parte del territorio más septentrional de la Ribagorza Oriental, unas 3.500 Has, forman parte del Parque Natural Posets-Maladeta.
Aquí encontramos grandes montañas de las estribaciones sudorientales de la Maladeta (Mulleres, Rusell o Vallibierna), aislados valles como el de Salenques, Anglios, Llauset, Menada o Castanesa; media montaña, en suaves y onduladas lomas; numerosos ibones (más de veinticinco), de todos los tamaños y orientaciones; bosques mixtos de frondosas, junto al pino negro que trepa en la pendiente; agua abundante en los torrentes y barrancos que dan vida al Baliera y Noguera Ribagorzana, con saltos y cascadas que vencen los grandes desniveles. El circo de Basibé, verde e inmenso, con sus altos frontones de cierre, abundante en ganado, flores, bordas y panares. Praderas por doquier con un sinfín de flores y microfauna. Soledad y silencio, la naturaleza intimista a nuestro alcance.
Cascadas, ibones, montañas, picos, flora y fauna de montaña y el Parque Posets-Maladeta en multitud de recorridos a nuestro alcance.
Sierras
La Sierra del Montsec, cordillera calcárea en un espectacular entorno natural
La Corona de rey habita las paredes calcáreas de la Sierra del Montsec
En el extremo sur de la Ribagorza Oriental encontramos esta sierra abrupta, despoblada y mal comunicada. El espectacular medio natural en el que se encuentra se ve enriquecido por las variadas huellas históricas de las gentes que habitaron en él. La Sierra es una cordillera calcárea de más de 40 kilómetros de longitud, en la que el empuje y la fuerza erosiva de los ríos Noguera Pallaresa y Noguera Ribagorzana han logrado dibujar y perfilar los espectaculares desfiladeros de Mont Rebei y Terradets, que a su vez dividen la sierra en tres sectores: de oeste a este, el Montsec de Estall (en tierras aragonesas), el Montsec de Rúbies y el Montsec d'Ares.
Se trata de un excepcional espacio natural de una gran riqueza botánica. La peculiar orientación de la sierra es la causa de las diferencias ambientales entre la vertiente norte, con una vegetación más eurosiberiana, y la vertiente sur, mucho más mediterránea. Aquí es habitual encontrar precipicios con paredes de hasta 500 metros de desnivel, donde sobreviven plantas como el junquillo, la corona de rey y algún endemismo vegetal, como la Petrocoptis montsincciana.
También es muy valiosa y diversa la fauna del lugar, especies de todo tipo viven y conviven en un hábitat en el que tanto la riqueza del suelo como la del agua han hecho posibles la existencia y subsistencia de una fauna excepcional.
Buitre leonado en pleno vuelo
En la zona del Montsec hay dos áreas que gozan de protección especial de la fauna: La Reserva de Fauna Salvaje de Sant Llorenç de Montgai, donde podemos encontrar especies muy poco frecuentes como el quebrantahuesos y el urogallo y La Reserva Natural Parcial de la Noguera Ribagorçana-Mont Rebei, que fue declarada reserva natural por la presencia de nutria. Los riscales y los precipicios de la sierra son el escondrijo de las aves de presa, tanto diurnas como nocturnas: el halcón peregrino, el buitre, el águila real... La abundancia de agua ha supuesto la existencia de una importante fauna de especies acuáticas: los patos reales, el somorgujo y la garza real entre las aves, y entre los peces destacan la carpa y el barbo como especies autóctonas, y el black-blass en los embalses como especie introducida.
La "Gran Muralla" de Finestras
Los estratos paralelos que en su día fueron horizontales y sedimentarios; debido a inimaginables movimientos telúricos llegaron a colocarse en la caprichosa situación hasta formar la famosa “muralla de Finestras”. Verticales y en paralelo, forman una especie de imitación de la Gran Muralla China. La erosión aserró sus contornos abriendo portillos o ventanas ("finestras" en la lengua de la franja) y aprovechando esta circunstancia, se edificó un pequeño castillo entre ambos estratos, adosado al septentrional del que resta su perímetro y notable elevación de su basamento y en el ángulo sureste, la pequeña y alargada ermita de San Vicente edificada en el S XI y con reformas del XII.
Congostos, desfiladeros
El Congosto de Montrebey, inmenso corte de paredes verticales
El desfiladero de Montrebey tiene una extensión de unas 600 hectáreas y está incluido dentro del espacio de interés natural (PEIN) del Montsec, en el año 2005 fue declarado Refugio de Fauna Salvaje.
El río Noguera Ribagorzana forma este espectacular congosto, único desfiladero de Cataluña que se mantiene más o menos virgen. Sólo lo cruza un camino de herradura parcialmente excavado en la roca que permite disfrutar de una forma muy espectacular de este lugar. Las paredes del desfiladero llegan a alcanzar más de 500 metros de caída vertical con puntos donde la anchura mínima del desfiladero es de sólo 20 metros.
Oreja de oso y corona de rey (vegetación rupícola de los congostos)
Su recubrimiento vegetal está marcado por la zonificación altitudinal y por la orientación. La vertiente sur es dominada por la vegetación mediterránea y en la vertiente norte domina la vegetación eurosiberiana de carácter submediterráneo. Destacan varias endémicas como la rarísima Petrocoptis monsticciana, la corona de rey (Saxifraga longifolia), la oreja de oso (Ramonda myconi) o el piorno azul (Erinacea anthyllis).
En lo que respecta a los anfibios y reptiles, las especies más interesantes son el tritón de los Pirineos (Euproctus asper), la víbora hocicuda (Vipera latasti), y la víbora áspid (Vipera aspis). Dentro de las aves, abundan las rapaces propias de los riscos: el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el alimoche (Neophron pernopterus), el buitre (Gyps fulvus), el águila real (Aquila chrysaetos), el halcón peregrino (Falco peregrinus), así como la chova piquigualda y la chova piquirroja (Pyrrhocorax graculus y P. pyrrhocorax) y numerosas especies de murciélagos.
El sobrecogedor Congosto de Obarra
Sobrecogedor y estrecho desfiladero de grandes paredes verticales por el que discurre el río Isábena, uno de los cursos fluviales mejor conservados del Pirineo. Esta bonita zona está catalogada como LIC (Lugar de Interés Comunitario), además de formar parte de la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) de El Turbón y Sierra de Sis, incluidas, ambas figuras de protección en la Red Natura 2000.
La roca caliza, desgastada por el paso del agua a lo largo de los años, ha ido modelando un paisaje curioso, en el que abundan pequeñas pozas, que propician cascadas de diferentes tamaños, además de marmitas colgadas, siendo todo el conjunto de una gran belleza paisajística. Además el lecho del río aparece salpicado de grandes bloques pétreos, muchos de ellos debastados por el fluir de la lenta corriente.
Chovas piquigualdas
Éste es un buen lugar para observar aves como el roquero rojo o chovas, merodeando por el roquedo. En los bosques cercanos de hayas, robles y pinos se pueden avistar multitud de aves, entre las que destaca el esquivo pito negro. Entre los bojes del sotobosque se mueve el corzo, el zorro, la jineta o el tejón entre otros mamíferos de los muchos que pueblan la zona. Pero también alberga inquilinos el río. En él se pueden ver barbos y truchas, además de la nutria, que se está intentando recuperar en la zona. Se trata en definitiva de una zona de especial interés debido a su extraordinario paisaje en el que se conjugan roca, agua, vegetación y fauna.
Paisajes con agua
La impresionante presa del embalse de Escales
Embalse de Escales
Construido en el año 1955 para producir energía hidroeléctrica y situado al pie de la carretera N-230 a la entrada de El Pont de Suert, el embalse de Escales ofrece un agua cristalina y rincones de roca y agua ideales para practicar todo tipo de deportes náuticos y actividades ludicodeportivas como la pesca, el esquí acuático y el piragüismo, entre otros.
Tiene una impresionante presa de contención junto a la cual hay unas escaleras excavadas en la roca. En la cola del embalse, al pie de la carretera N-260, en dirección a La Pobla de Segur, aparecen las ruinas del monasterio cisterciense de Lavaix.
Un paseo en barco por el Embalse de Canelles
El embalse de Canelles, un pequeño mar interior, es un impresionante lago artificial con unos 30 kilómetros navegables, en cuyas aguas se reflejan las huellas arquitectónicas de su pasado medieval, y también de pueblos deshabitados como L´Estall, Mongay, Fet, Monfalcó o Finestras. Numerosas fortificaciones, iglesias, ermitas y torres vigía, salpican el territorio, así como conjuntos arquitectónicos de gran belleza como la muralla de Finestras o las paredes verticales del Congosto de Montrebey.
Alimoche, habitante de las paredes del congosto de Montrebey
Hay diversas rutas náuticas por el embalse, que se completan con la visita a la central de Canelles y la Cueva Negra de Tragó de Noguera, de casi un kilómetro de profundidad, y nuevamente abierta al público tras casi medio siglo de haber quedado bloqueada su boca por las obras de la presa de Canelles.
El embalse y su entorno son un atractivo centro turístico, recuperando la labor del río como nexo de unión entre pueblos vecinos de Aragón y Cataluña, pues el visitante puede ahora navegar por sus cristalinas aguas, adentrándose en un espacio lleno de atractivos naturales y culturales, ideal para la práctica de deportes de aventura o simplemente disfrutar de la belleza del entorno.
El Noguera Ribagorzana, frontera natural entre Aragón y Cataluña
Río Noguera Ribagorzana
El Noguera Ribagorzana nace en las lagunas de Mulleras, en el extremo oriental del Pirineo oscense y sirve durante casi todo su recorrido como frontera natural entre las comunidades de Aragón y Cataluña. Con un recorrido de unos 130 kilómetros desemboca en el Segre, cerca de la leridana población de Corbins.
Durante todo su trayecto es acompañado por una sucesión de sierras que a partir del valle del Barrabés, jalonan el río. Así de norte a sur nos encontramos las sierras de Sis, Berganuy, Mongay y Sabinós.
El río atraviesa de norte a sur los granitos y los materiales paleozoicos que hacen de su cuenca alta una zona muy agreste, con picos que superan los 3.000 metros de altitud y numerosos ibones. Aunque históricamente se sabe de la existencia de navatas y de abundante pesca de truchas, barbos, madrillas o las hoy desaparecidas anguilas, y se da algo de aprovechamiento forestal, el Noguera parece centrarse exclusivamente en la obtención de energía eléctrica, propiciado por las numerosas sierras que atraviesa configurando un valle muy encajado con diferencias de altura importantes que favorecen la creación de presas y embalses. En concreto cuatro son los que retienen sus aguas y producen dicha energía, Escales y Sopeira en la parte más alta y Canelles y Santa Ana en la parte baja.
Un recorrido por los Ibones de Llauset y Angliós
Del pueblo de Aneto, en el Valle de Barrabés, parte la estrecha carretera que laboriosamente va ganando altura y en su tramo final, tras un desvío a la izquierda que da acceso a un largo túnel, accedemos a la presa de Llauset.
El embalse de Llauset es un lago recrecido artificialmente para su aprovechamiento hidroeléctrico de unas 45 hectáreas, la impresionante presa tiene 82 metros de altura y 291 metros de longitud de coronación de presa y puede acoger hasta un volumen de 16 Hm3 de agua. El desangelado aparcamiento de la presa de Llauset, a unos 2,189 metros y con el pico de Ballibierna (3.056 m) como telón de fondo, es un paraje de fuerte impacto medio ambiental, y el punto de inicio de las excursiones que nos acercarán a estos espectaculares ibones.
Ibones de Angliós
Al cabo de un rato, los pastos y las agradables praderas son sustituidas por bloques de piedras, que sirven de contención natural al primero de los lagos, el lago de Botornás, que a sus 2330 metros de altitud presenta una curiosidad, y es que no tiene un cauce emisario, sino que el agua se infiltra en un sumidero situado en la orilla, el agua que allí desaparece emerge en manantiales.
Bordeando este ibón y continuando por la senda que transita paralela al río, tras cruzar un torrente que desciende de los picos de Ballibierna, alcanzaremos un rellano herboso, encontrando el ibón del Cap de Llauset a nuestra derecha. Bordeando el ibón por el sur y tras una corta subida al collado de los Ibones (2.521 m), máxima elevación de esta ruta., se abre un amplio panorama con un precioso valle a nuestros pies, donde se alojan los ibones de Cap de Angliós. Descenderemos después por un tramo pedregoso, bordeando los lagos por la derecha hasta alcanzar el amplio rellano herboso de los tres ibones de Angliós. Merece la pena acercarse hasta un característico refugio de madera, desde donde se obtiene la mejor vista del ibón Grande, que es el situado a menor cota (2.215 m). Merece la pena alcanzar el Coll de Angliós (2.432 m), ya que desde allí arriba hay una buena panorámica de la cuenca de Angliós así como del embalse de Llauset, que queda debajo.
Las Curiosas Lagunas Kársticas de Estaña
Desde la localidad de Estaña, situada en un alto y mirando en dirección sureste, contemplamos una laguna circular de origen kárstico llamada “la estanca de arriba”. Muy cerca de esta y en dirección este se encuentra otra laguna mucho mayor denominada “estanca grande de abajo”. Se trata de lagunas donde el agua ocupa cubetas formadas por disolución y colapso posterior de calizas. El lugar se presta a observar y reconocer un modelado kárstico y a reflexionar sobre la importancia ecológica de los humedales naturales y sobre las diferencias de estas zonas con los embalses artificiales. El modelado kárstico es frecuente en Aragón, sin embargo no son tan frecuentes las lagunas de origen kárstico, como lo demuestra el hecho de que en el catálogo de humedales de la CHE sólo constan como tales las lagunas de Estaña y la laguna de Ojos Pardos.
Las lagunas de Estaña forman parte de cinco Poljes (cubetas en forma de embudo) limitados por masas calizas de importantes pendientes, las lagunas no reciben ningún afluente, de modo que las pérdidas por evaporación han de ser compensadas por aguas subterráneas. Los estanques están rodeados por cultivos cerealistas de secano y es fácil localizar especies de ribera como el carrizo, las espadañas y los juncos, así como masiegas y malvaviscos. Sus aguas presentan una elevada concentración de sulfatos y carbonatos, por lo que su transparencia es escasa, elevados índices de alcalinidad y son el biotopo de una rica comunidad de seres vivos.