08/02/08.- Hoy se inaugura el museo etnográfico del Valle del Roncal (pirineo navarro), el centro participa junto a Arette en un proyecto de recuperación de patrimonio cultural de la zona y su objetivo es ser un museo articulador del patrimonio, vinculando la identidad del Valle con la voluntad de mejorar el turismo cultural y natural.
El consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra ha inaugurado hoy en Isaba, junto con el alcalde de la localidad y el de Arette, la Casa de la Memoria, un museo etnográfico del Valle de Roncal. Este centro participa junto a Arette en un proyecto de recuperación de patrimonio cultural de la zona, presentado a Interreg, que se ha realizado teniendo en cuenta una perspectiva territorial del valle, su historia, sus recursos y equipamientos.
Casa de la Memoria (Foto cedida por la OITR)
La Casa de la Memoria nace de la mano de la intensa colaboración desarrollada por los valles del Roncal y Baretous, a los que les separa solamente la frontera de España con Francia y el puerto de Belagua. La Casa de la Memoria ocupa en Isaba el céntrico lugar del antiguo cuartel de la Guardia Civil, que ya fue adecuado como museo años atrás.
Isaba y Arette presentaron al programa de ayudas europeo Interreg un proyecto para habilitar museos etnográficos en ambas localidades. El presupuesto del de Roncal ha ascendido a 610.000 euros, y ha contado con una subvención de Cultura de 268.000 euros. Su diseño ha corrido a cargo de la empresa Alfa Soluciones de Pamplona.
Tras las inauguraciones oficiales y la puesta a punto, este equipamiento ofrece al visitante además de la información turítica de la zona, la oportunidad de acercarse de una manera amena y sencilla a conocer el patrimonio cultural de esta valle. Un patrimonio que ha llegado hasta nuestros días gracias al esfuerzo de muchas vecinos, sin el cual la Casa de la Memoria-Oripenaren Etxea, no sería una realidad.
La Casa de la Memoria cuenta con planta baja más dos alturas y sótano. En la planta baja se encuentra la recepción y la oficina de turismo, además de varias zonas del museo, las referentes al valle, la casa típica, la cocina y el salón de una casa roncalesa.
La primera planta, por su parte, alberga los trajes típicos roncaleses, y aborda los oficios de la zona, la vida en el bosque, las almadías y el pastoreo. La planta bajo cubierta, por último, trata los temas del uskara roncalés y las alpargateras, presenta una zona de actividades infantiles y cuentacuentos, y aborda otras temáticas como el colegio, juegos, fiestas y danzas.
El sótano, por su parte, es una zona independiente del museo, aunque comunicada con él por escaleras y ascensor, y con entrada por una puerta lateral. Cuenta con una gran estancia que acogerá exposiciones itinerantes, charlas o conferencias, además de ser sala multiusos y servicios.
(Fotos cedidas por Oficina de información turística de Roncal)