29/03/08.- Los valles de Ansó y Hecho (Pirineo de Huesca) reclaman más medidas para proteger sus rebaños. El departamento de Medio Ambiente, dentro de las medidas de compensación por la presencia de osos en el Pirineo va a hacer llegar a los ganaderos cachorros de perros mastines que les ayudarán en el cuidado de su ganado.
La historia del mastín y del rebaño ha corrido paralela los últimos dos mil años. Este robusto y poderoso perro ha sido el mejor custodio del ganado y el aliado perfecto del pastor. El mastín mantenía a raya a los animales salvajes y evitaba, especialmente, los ataques de los lobos: sus razias tanto en las majadas como en los corrales eran temidas por los ganaderos pues a las reses que mataba en el ataque había que sumar las heridas y las que se extraviaban. Pero a medida que el lobo fue desapareciendo y decayendo la amenaza para ovejas, cabras o vacas, el mastín se hizo prescindible, tanto que de treinta años para acá su raza comenzó a peligrar.
La imponente presencia de este apacible perro entre los rebaños pirenaicos va a recuperarse, ya que el departamento de Medio Ambiente va a hacer llegar a los ganaderos cachorros de perros mastines para proteger a sus rebaños, dentro de las medidas de compensación por la presencia de osos en el Pirineo.
De esta forma se vuelve a una tradición de antaño ya que el Mastín del Pirineo era el perro elegido para proteger los rebaños en el sistema nómada aragonés, defendiendo las cabezas y posesiones de su dueño como si fueran suyas.
Rebaño de ovejas
Miembros de UAGA de Huesca han manifestado que este tipo de medidas son positivas pero han criticado que no son una solución y que, además, quedan muchas otras cuestiones de estructuración pendientes como vallados, habilitación de pistas forestales, refugios adecentados o cobertura de telefonía móvil. El ganadero no puede vigilar adecuadamente sus rebaños si no posee una pista forestal para subir en coche a determinados puntos, en este sentido, asegura que determinados propietarios deben andar varias horas para llegar a sus reses.
Unos problemas de estructuración a los que según UAGA, hay que sumar que no todas las zonas afectadas por la presencia de osos están bajo el paraguas de las ayudas agroambientales, tal es el caso de las comarcas de Sobrarbe y Alto Gállego. Asimismo, los valles más afectados como Hecho y Ansó, tampoco disponen de todos los medios que deberían para garantizar la seguridad de su ganado.
Por el momento, los plantígrados suelen dejarse ver en la parte del Pirineo Navarro y en los valles de Hecho y Ansó. Los ganados altoaragoneses no subirán a los puertos hasta el próximo mes de mayo.