20/05/08.- Nuestra propuesta para el fin de semana. Una ruta de dificultad media que merece la pena realizar porque buena parte del recorrido invita a la contemplación de los bellos paisajes del Pirineo aragonés y sus valles de Broto y Sobrepuerto en particular, y conocer de cerca los pueblos de Yosa, Escartin y Bergua, los dos primeros abandonados.
de la ruta Cotefablo-Pelopin-Escartin-Bergua-Fiscal
Tiempo: 7 h. 30'
Subida: 600 metros
Bajada: 1.100 metros
Desnivel: 500 metros
Dificultad: media
La ruta parte desde el aparcamiento situado en la boca norte del túnel de Cotefablo, sito a 12 km. de Broto. Poco a poco y ya por encima del túnel se va ganando altura y comienza realmente la travesía adentrándose el camino entre los pinos. Si el día es caluroso, el ascenso obliga a aligerarse de ropa. Los pinos van quedando atrás dejando paso a una zona de pastizales, llamada Plana Lopa, que invita a la contemplación de los bellos paisajes del Pirineo y sus valles de Broto y Sobrepuerto en particular. Desde aquí, hay que tomar la dirección sur por la ladera de Peña Ronata, para encaminar nuestros pasos hacia el cuello de Otal, desde donde se divisa el pueblo abandonado de Otal, en la cabecera del barranco del mismo nombre.
Un poco antes de llegar al collado nos acercamos a la base del Pelopín, un pico de 2.007 metros que ocupa una posición dominante sobre el Sobremonte, y desde el que se disfruta de una excelente panorámica sobre el valle del Ara y los Pirineos. Desde el cuello de Yosa sale una senda que lleva a este pueblo abandonado.
Desde una loma se divisa el pueblo de Escartín al que se llega, tras un largo descenso por un camino adoquinado. En todo este tramo la vegetación se compone de erizones, aliagas y gabarderas. El pueblo, situado a 1.330 metros de altitud, en la ladera meridional del Monchoya, se encuentra deshabitado desde 1966. Pasando por sus calles, entre las casas derruidas, se llega a la plaza donde se encuentra la fuente del pueblo, hoy seca. La parroquial de San Julián está datada entre los siglos XVI-XVII.
Desde aquí un fuerte descenso lleva hasta Bergua por un precioso camino empedrado y con perfectos muros de piedra entre matorrales de boj y bosques de quejigos que dan poca sombra. Un poco más adelante una pasarelas metálicas salvan el barranco Forcos y Pera, que desembocan en el Ara. Desde el barranco hasta Bergua hay media hora de camino empinado.
Bergua está situada en una ladera del monte Berroy. Fue uno de los pueblos importantes de la zona por su riqueza ganadera y maderera. Su núcleo disperso esta formado por la iglesia parroquial de la Asunción, del siglo XVI, que se halla en ruinas, y dos casas torreadas, una cerca de la iglesia, de cuatro plantas más bajo, del siglo XVI.
Desde Bergua, una carretera asfaltada de 9 kilómetros nos llevará hasta Fiscal, final del trayecto.