El Festival de Música y Cultura Pirenaicas de La Jacetania, PIR 2004, ha superado con creces las espectativas de la organización en cuanto al público asistente. Si algo podemos destacar de esta VIII edición del PIR 2004 es la gran afluencia de público que acudió a los diferentes actos programados independientemente de donde se realizaban. Debemos recordar que una de las novedades de la presente edición era que los escenarios se repartían entre las localidades del valle de Hecho, en el Pirineo aragonés: Urdués, Siresa, Embún y Hecho.
La presente edición del Festival vivió sus primeras horas con mucha animación , diversión y sorpresas. El primer concierto, el ofrecido el jueves por Tribales, dentro del ciclo de “Músicas de otros mundos”, llamó notablemente la atención por el exotismo del mismo. El didgeridoo australiano fue el protagonista de la actuación que Tribales ofreció junto al Museo de Arte Contemporaneo de Hecho, al aire libre. Lo que propició que las cerca de 200 personas que se dieron cita para ver el concierto pudieran disfrutar, además, de una espléndida noche de luna llena. La gran asistencia de visitantes, llamó gratamente la atención de la organización, la comarca de La Jacetania y el Ayuntamiento de Hecho, ya que no suele ser muy habitual en la primera noche del Festival.
Tras esta primera actuación, el PIR 2004 comenzó a desgranar la amplia y variada programación que el certamen proponía hasta el domingo 4 de julio. Cabe destacar la animada y divertida mañana del viernes que tuvo lugar en la plaza del ayuntamiento de Hecho.
Tombs Creatius, juegos y diversón para los más pequeños
Desde las 11:00, la compañía catalana Tombs Creatius, transformó la mencionada plaza en un patio de juegos, que atrajo la atención de pequeños y mayores. Pocos se pudieron resistir a los ingeniosos juegos que la propia compañía catalana fabrica en madera. Por la tarde, los entretenimientos de Tombs Creatius volvieron a llenar la plaza.
Actuación para los "peques" de Cinemarionete
La diversión, y también la sorpresa, continuaron con la Compaine de Marionettes de Daniel Rafel. Como si se tratara de un espectáculo de cine mundo, la compañía gascona, con sus marionetas, música y rótulos que narraban la acción, fué interpretando pequeñas secuencias que embrujaron a los primeros visitantes que ya iban llegando a Hecho.
Los integrantes de “Leonen Orroak Albokariak” fueron los encargados de poner música por todas las calles de Hecho.
El Taller de Txalaparta fué seguido con gran interés
La tarde se inició con la primera sesión del Taller de Txalaparta impartida por el dúo Oreka TX. Cuatro txapalartas, tres de madera y una de piedra, sirvieron para acercar el instrumento de percusión y su técnica al grupo de unas cincuenta personas que tomaron parte en este primer taller.
Taller de Txalaparta
Las demostraciones de este taller de txalaparta volvieron a repertirse la mañana del sábado para descubir a todo el que quisiera los secretos de este instrumento procedente del País Vasco.
Este VIII Festival de Música y Cultura Pirenaicas de La Jacetania tuvo un íntimo acto de inauguración, encabezado por el presidente de la comarca, Alfredo Terrén, y el alcalde de Hecho, Luis Gutiérrez. Junto a ellos, una nutrida representación de alcaldes, concejales y representantes políticos de la Comarca y de la zona de Los Valles. Tras visitar las exposiciones y recorrer la Muestra Gastronómica y de Artesanía, en la que participaban una treintena de artesanos, especialmente del Pirineo y de la zona de Los Valles, la comitiva se dirigió al Museo de Arte Contemporáneo, donde el presidente comarcal invitó a los presentes y posibles visitantes a participar en el Festival de la cultura y la música pirenaicas.
Por la noche, la programación comenzó con un espectáculo pirotécnico musical, a cargo de Los Diaples d’Uerba. El fuego, la música y los diablos volvieron a recorrer, como en anteriores ediciones, las calles chesas. La fiesta continuó con el primero de los conciertos celebrados en la carpa de 900 metros cuadrados instalada en la pista polideportiva de Hecho. Los gascones Michel Macías Quartet, con su folk melódico y de improvisaciones jazzísticas,dieron paso a una formación íntegramente fenemina y formada sólo por violistas,las catalanas Les Violines
Componentes femeninas del grupo catalán "Les Violines"
, ellas trajeron a la carpa del PIR el ambiente festivo que se vivía antaño en los pueblos pirenaicos, aquellas fiestas en las que un sólo violinista hacía bailar a todo un pueblo.
La jornada del sábado fue de lo más completa. En la sesión matinal, Urdués acogió los juegos construidos con material reciclado del grupo catalán Guxot de 8 y las marionetas del gascón Daniel Rafel que hicieron las delicias de los más pequeños, concluyendo con un pascalles de los vascos Bilboko Gaiteroak.
Por la tarde, en Embún las actuaciones de la Ronda de Boltaña,
Actuación de La Ronda de Boltaña
La Ronda de los Chotos de Embún y los palotiaus de Boltaña y Embúm animaron las calles del pueblo, que contó con numerosos visitantes, en una jornada de hermanamiento entre Embún y Boltaña mediante los palotiaus y las actuaciones de los grupos de ambas localidades.
Actuación del grupo vasco Oreka TX en Hecho
Por la noche en la carpa destinada a los conciertos, las actuaciones de Oreka TX, La Birolla y
Músicos de la Bretaña y la Gascuña integran el grupo L'Occidentale de Fanfarre
Occidentale de Fanfarre pusieron el broche de oro a esta jornada llena de buenas actuaciones, diversión y espectáculo.
Artur Blasco recogiendo el Truco 2004
El domingo, último dia del festival, hubo actuaciones para todos los gustos, para grandes y pequeños: los pasacalles de "Os gaiters de Chaca", la exhibición de perros pastores en Siresa y en Hecho el circo Pipolino, para terminar la mañana con la emotiva entrega del premio Truco 2004 a Artur Blasco, lider de "El Pont d'Arcalis", merecido galardón que premia toda una vida dedicada a la cultura pirenaica.
El grupo catalán "El Pont de Arcalis"
Por la tarde los Titiriteros de Binefar cerraron la VIII edición del Festival de Música y Culturas Pirenaicas, del que cabe destacar la alta afluencia de público y la participación que la gente ha tenido en todos los actos. Según los propios organizadores, el balance es positivo y satisfactorio.