VEGETACIÓN Y BOSQUES
La flora del parque es muy rica, debido, entre otras causas a la gran diferencia de altitudes y a la evolución geológica de las glaciaciones. En los valles encontramos principalmente pino silvestre, haya y abeto. En Ordesa, frío y húmedo, dominan los hayedos; en Pineta, más árido, los pinares y en Añisclo y Escuaín el bosque es submediterráneo, compuesto por encinas y quejigos en las partes altas y hayas, abetos y tejos en las partes bajas.
|
|
Valle de Bujaruelo
|
|
|
magnífico colorido en los hayedos de Ordesa
|
Los tipos de bosque que podemos encontrar se distribuyen en dos pisos de altitud llamados montano y subalpino. El piso montano llega hasta los 1.800 metros de altitud aproximadamente y ocupa el área más transformada por la especie humana, que si antaño se dedicó a roturar los bosques para conseguir prados, durante las décadas 50 y 60 del siglo XX, se dedicó a promover una intensa repoblación forestal favoreciendo la expansión del pinar de pino royo (Pynus sylvestris), una especie de gran adaptabilidad climática que es la que actualmente predomina por toda la zona. El piso montano está formado por bosques de roble o quejigo (Quercus x cerrioides), de haya (Fagus sylvatica), abeto (Abies alba), pino silvestre (Pinus sylvestris) y bosques mixtos, en los que no hay una especie dominante. A estos hay que sumar los bosques de ribera donde encontramos sauces, abedules, fresnos, avellanos etc.; los numerosos setos entre praderas que albergan una gran variedad de especies, además de los matorrales derivados de la degradación o la recuperación de antiguos bosques.
|
|
hayedo en Ordesa
|
El piso subalpino va desde los 1.800 m. hasta los 2.400 m. aproximadamente. Colonizando las laderas más agrestes e inaccesibles, a partir de los 1.500 metros y alcanzando hasta los 2.600 m. aparece el bosque de pino negro (Pinus uncinata), un árbol especializado en la alta montaña pirenaica, al que acompañan algunas masas de abedul (Betula pendula) y dos tipos de matorral bajo: rododendro con arándano en las umbrías y zonas húmedas, y enebro con brezo, uva de oso y sabina rastrera en las zonas secas y soleadas. Sobre los 2.200 m. se extienden las tascas o praderas alpinas formadas por festucas y otras herbáceas que tradicionalmente sirven como pasto de verano y en las partes más elevadas por encima de los 2.500 m. encontramos la roca desnuda y curiosas plantas propias de heleros y canchaleras, algunas de ellas auténticas reliquias botánicas.
|
|
borrar
|
|
|
|
borrar
|
|
|
Hallamos también multitud de flores, entre las que destaca el edelweiss o flor de nieve, la azucena del Pirineo (Lilium pyrenaicum), las gencianas (Gentiana acaulis, G. lutea, G. burseri), jacintos (Brimeura amethystina), hepáticas (Hepatica nobilis), malvas (Malva moschata), nomeolvides (Myosotis alpestris), narcisos (Narcissus Pseudonarcissus) y otras muchas.
En el parque encontramos varios endemismos pirenaicos, es decir, que son propios y exclusivos de los Pirineos. Entre los más conocidos y fáciles de ver citaremos la oreja de oso (Ramonda myconi) que es una reliquia de épocas pasadas que sobrevivió a los hielos, la corona de rey (Saxífraga longifolia) que florece una sóla vez en la vida en un ramillete magnífico de flores blancas y la grasilla (Pinguícula longifolia), planta carnívora que atrae a sus presas con el verde luminoso de sus hojas.
|
|
Zapatito de dama (Cypripedium calceolus)
|
|
|
|
borrar
|
|
|
Se citan así mismo poblaciones de la orquídea Zueco de Venus (Cypripedium calceolus), Borderea pyrenaica, Androsace pyrenaica, Petrocopsis crassifolia y otras joyas botánicas.
LA FAUNA EN LOS DISTINTOS PISOS DE VEGETACIÓN
|
|
marmotas
|
Ordesa y Monte Perdido es un territorio variopinto donde las diferencias altitudinales, de insolación y suelo nos ofrecen la posibilidad de encontrar una representación de casi todas las unidades de vegetación y su fauna asociada. Desde los 700 metros de altura donde predomina el piso basal mediterráneo hasta el piso subnival donde se impone el reino mineral vamos descubriendo sucesivamente los carrascales montanos y los quejicales (uno de los hábitats más ricos del continente) con animales como jabalís, raposas (zorros), jinetas, tejones, gato montés...; los bosques ribereños con abundante bosque mixto, salguerales y avellanares que se pueblan con multitud de pajarillos como los mitos, herrerillos, camachuelos; el hayedo- abetal, que es ideal para especies como el pito negro, el gavilán, los pequeños roedores y los mustélidos; y por supuesto los pinares, tan variados dependiendo del tipo de suelo y la altura donde crezcan, los podemos encontrar hasta los 2.100 metros: es el caso de los pinos negros que resistiendo las nieves y retorcidos por el viento se ven frecuentados por aves como el verderón serrano o el piquituerto y mamíferos como el sarrio que es el animal más representativo de la montaña pirenaica.
|
|
chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus)
|
Los pastos alpinos y la vegetación de ventisqueros son el lugar preferido por las marmotas, las bisbitas, el gorrión alpino y otros animales que, como el armiño o la perdiz nival también están adaptados al piso subnival, el reino de la roca y las nieves casi perpetuas en el que encontraron cobijo.
|
|
Halcon peregrino (Falco peregrinus)
|
En el parque podemos encontrar 32 especies de mamíferos: ardillas, nutrias, topos, lirones caretos...; casi 150 especies de aves: águilas reales, azores, alcotanes, buitres leonados, gavilanes, halcones peregrinos, búhos reales, lechuzas, chovas, mirlos, estorninos, alondras, verderones..., 8 especies de reptiles, entre ellos el lagarto verde, la culebra viperina o algunos autóctonos como Lacerta montícola bonnali (lagartija que vive en las gleras alpinas), 6 especies de anfibios, entre ellos el sapo partero y una amplísima variedad de mariposas, entre las que destaca la "Graellsia isabelae", una de las mariposas más bellas de Europa.
|
|
rana pirenaica
|
|
|
|
sarrio
|
|
|
|
|
Azor común (Accipiter gentilis)
|
Entre los animales más exclusivos de estas montañas encontramos al quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), la única ave osteófaga del planeta y que tiene en los Pirineos su último reducto europeo, la rana pirenaica (Rana pyrenaica), último vertebrado descubierto para la ciencia en nuestro continente, todavía bastante desconocido y aún seriamente amenazado, el tritón pirenaico y otras más generalistas como el desmán de los Pirineos (Galemys pirenaicus), el sarrio (Rupicapra rupicapra), el armiño (Mustela erminea), el urogallo (Tetrao urogallus) y otras especies típicamente alpinas a las que desgraciadamente ya no pueden acompañar el mítico Bucardo, desaparecido el último ejemplar en el invierno de 1999 y el oso, desaparecido hacia 1930.
Volver al índice
|