Comarca marcada por la proximidad entre el mar y el Pirineo donde cabe destacar el Parque Natural del Cabo de Creus, la Sierra de L'Albera, el Parque Natural de Aiguamolls etc....sin olvidar que fue también la tierra que cautivó al genial pintor Salvador Dalí.
L'ALT EMPORDÀ
L’Alt Empordà es la comarca de Cataluña situada más al NE, limitando por levante con el Mar Mediterráneo , por el norte con el Rosselló y el Vallespir, por poniente con La Garrotxa y El Pla de L’Estany y por el sur con el Gironès y el Baix Empordà.
El Alt Empordà está formado básicamente por una llanura aluvial recorrida por los ríos Muga y Fluviá, abierta entre la pirenáica Sierra de Albera y una franja de tierra de escasa densidad al norte, y la pequeña Sierra de Valldavià y el macizo de Montgrí, al Sur. Este territorio está marcado pues, por la próximidad existente entre el mar y el Pirineo.
Museo de Dalí
La capital de la comarca es Figueres, mundialmente conocida por albergar el Teatro-Museo de Dalí donde se conservan buena parte de la obra del pintor. No debemos olvidar que el Alt Empordà es la tierra que cautivó a este genial artista y desde este museo se puede iniciar un recorrido por la vida del pintor que se complementa con la visita al castillo de Púbo(en el Baix Empordà) y a la casa de Portilligat, en Cadaqués. Figueres también cuenta con del Museo del Juguete de Cataluña, el Museo del Empordà y el Museo de Arte Naïf en El Far D’Empordà.
Esta hermosa comarca, que cuenta con una extensión de unos 2.000 km cuadrados, es rica en espacios naturales de gran interés ecológico.
Destaca el Parque Natural de Aiguamolls de l’Empordà, que con una amplia extensión de marismas es hoy el refugio de numerosas aves migratorias y destaca a nivel internacional por su importancia ecológica.
El Parque Natural del Cabo de Creus, con 10.787 metros cuadrados de espacio terrestre y 13.073 de espacio marítimo, abarca las poblaciones de Cadaqués, El Port de la Selva, Llançà y Roses y los núcleos interiores de La Selva de Mar, Palau-Saverdera, Pau y Vilajuïga. Destaca su paisaje geológico dominado en gran parte por la roca desnuda donde se manifiestan fenómenos de metamorfosis, plegamientos y fracturas que permiten analizar la evolución de las tierras del paleozoico inferior en Cataluña. La belleza inigualable de este paraje se realza más si tenemos en cuenta que nos encontramos en el extremo más oriental de la Península Ibérica.
Tambíen cabe destacar la importancia de la Sierra de Albera que constituye el tramo más oriental de los Pirineos y abarca desde el collado de El Pertús hasta el Mar. Esta sierra tiene unos 25 km de largo y sus picos culminantes son el Puig Neulos y el Puig de Pastors. Como puntos de interés de este paraje natural podemos destacar el Bosque de La Macana, los Lagos de la Jonquera y el Centro de Reproducción de Tortugas de l’Albera creado para la conservación de la tortuga mediterránea.
Todos estos lugares poseen también un enorme patrimonio artístico de gran importancia debido a la variedad de culturas que a lo largo de los siglos han dejado su huella en este territorio tan estratégicamente situado.
La Sierra de l’Albera se caracteriza por poseer una de las mayores concentraciones de monumentos megalíticos de toda Cataluña siendo algunos de ellos los dómenes de Canadal, de Mas Baleta , dels Mesclants o los dólmenes de la Cabana Arqueta entre otros muchos.
Ruinas de Empuries
También son importantes los yacimientos arqueológicos de esta comarca que permanecen como fieles testigos del paso de las culturas griega y romana. Así destacamos el conjunto monumental de Empúries, en la villa de L’Escala, el cercano núcleo medieval de Sant Martí d’Empúries y la ciudadela de Roses en cuyo yacimiento se han encontrado restos del barrio helenístico y de la villa romana entre otros.
Monasterio de Sant Pere de Rodes
En cuanto al estilo románico, ampliamente representado también en el Alt Empordá, el monasterio benedictino de Sant Pere de Rodes es una de las mayores joyas con las que cuenta la comarca.
Los numerosos lugares de interés turístico que posee esta bella comarca han dado lugar a un importante desarrollo de este sector que ha sabido conjugar la modernización de sus localidades con la conservación de su encanto natural. Poblaciones como Roses, Cadaques o Port de la Selva son hoy importantes núcleos turísticos que no han perdido todavía el sabor de los pueblos costeros.
Recorrer los espacios naturales, descansar en sus limpias playas, practicar deportes acuáticos, pasear a caballo o en bicicleta y conocer el rico patrimonio cultural son algunos de los muchos atractivos que esta comarca ofrece a sus visitantes que, sin duda, no se arrepienten de su elección.
Famosos son también sus vinos de la denominación de origen Empordà-Costa Brava, las anchoas de L’Escala y sus platos típicos que saben conjugar con arte, los productos del mar y la montaña.