SIMPLEMENTE SORPRENDENTE. Visité el Reino de los Mallos en Huesca y me sorprendió gratamente lo virgen que se encuentra el territorio, la paz que se respira y lo desbordante del paisaje. Hay muchas alternativas: raffting, escalada, arborismo, painball y preciosos paseos por rutas de montaña bien señalizados. Iglesias románicas y monasterios (San Juan de la Peña). Visité el Castillo de Loarre y la Colegiata de Santa María la Mayor en Bolea. Encantadores pueblos en los que perderse; bodegas en las que hacer catas de vinos de la zona; tranquilos baños en pozas naturales de barrancos...Estuve alojada en el hotel Alen d'Aragón en Santa Eulalia de Gállego, un sitio paradisíaco aparentemente perdido en la naturaleza, desde el que contemplaba todas las mañanas los Mallos de Riglos y Peña Ruaba, en un espectáculo desbordante de la naturaleza. Está a 10 Km de Ayerbe, a 70 de Jaca, a 100 de Zaragoza, a 120 de Pamplona,a 30Km de Huesca y justo al lado del cielo
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